La producción minera argentina registró un crecimiento interanual del 8,4% en agosto, según el Índice de Producción Industrial Minero (IPI) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El impulso provino principalmente de la extracción de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta, que elevó la actividad minera del país.
En el mismo periodo, la extracción de crudo creció 14,4% respecto al mismo mes del año anterior y acumuló una mejora del 16,4% entre enero y agosto. Este desempeño representó una contribución de 7,5 puntos porcentuales al aumento del IPI minero, es decir, casi nueve de cada diez puntos del crecimiento del índice provienen del sector petrolero.
Dentro de la composición del IPI minero, la producción de petróleo y gas natural, junto a los servicios de apoyo a la extracción, concentran más del 80% del peso total. Estimaciones independientes sitúan a Vaca Muerta como responsable de alrededor de la mitad del índice minero nacional, dado que concentra cerca de dos tercios de la producción hidrocarburífera del país.
Desempeño del petróleo no convencional y su impacto regional
En agosto se extrajeron 3,278 millones de metros cúbicos de petróleo no convencional, lo que supone un aumento del 26,9% frente al mismo mes de 2025. El petróleo no convencional representó el 71% del crudo total producido en el país durante el mes, mientras que la producción convencional cayó un 8%. A nivel provincial, Neuquén concentró más del 70% del petróleo nacional, con un crecimiento del 26% interanual, según el economista Santiago Capdevilla de la consultora Empiria.
Los servicios de apoyo a la extracción también mostraron una recuperación notable, con un incremento del 4,6% interanual en agosto, la mayor variación positiva desde julio de 2024. Capdevilla señaló que este dato indica una mayor actividad vinculada al desarrollo de los yacimientos, más allá de los volúmenes de producción.
Por el lado del gas, la producción total disminuyó 1,7% interanual en agosto, con una incidencia negativa de 0,3 puntos en el índice general. Sin embargo, el gas no convencional creció 3,1% mientras que el convencional retrocedió 11,2%, manteniéndose el segmento no convencional como cerca del 70% del total de gas producido.
En contraste, los minerales metalíferos experimentaron una caída del 17,9% interanual, mientras que los minerales no metalíferos y las rocas de aplicación mostraron tendencias más estables. Estos contrastes evidencian que el dinamismo actual del IPI minero depende mayormente del sector energético, particularmente del modelo de extracción no convencional de Vaca Muerta.
